Huella de carbono digital

Huella de carbono digital

Paulina Trejo Barocio


Ana María Jiménez Aparicio

Como sociedad estamos viviendo un momento inédito, la pandemia de COVID_19 nos ha orillado a depender más que nunca de la tecnología. Esto nos ha permitido comunicarnos de una manera muy eficienrte, estar cerca de nuestros seres queridos, seguir realizando nuestras actividades cotidianas y distraernos durante el confinamiento.
Sin embargo, es momento también de pensar en cómo el ser humano está interactuando con el medio ambiente. Si como comunidad hacemos consciente la huella de carbono que estamos produciendo, podremos ejercer acciones que la mitiguen y estaremos actuando de una manera positiva, sostenible y responsable con nuestro medio ambiente.

 

La huella de carbono es la cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero producidas directa o indirectamente por las actividades humanas, se expresa comúnmente como toneladas de dióxido de carbono.

La huella de carbono, se refiere al total de gases de efecto invernadero emitidos por un individuo, organización, evento o producto. La concentración en la atmósfera de estos gases está provocando un aumento de más de un grado en la temperatura media del planeta, además este aumento se da en un período muy corto de tiempo.

Toda la tecnología que utilizamos tiene una huella de carbono y depende de las fuentes de energía que utiliza para realizar las actividades relacionadas con  su funcionamiento.

Cada acción llevada a cabo desde nuestros dispositivos electrónicos marca a su vez  nuestra huella digital. Esta se define como el conjunto de actividades digitales que un usuario lleva a cabo en internet y que además son rastreables. Es información que se recoge de forma pasiva (mediante ‘cookies’ en las páginas web que navegamos) y activa (la publicación de un ‘post’ en una red social). Se almacena en servidores, ubicados  generalmente en grandes centros de datos.

Cada búsqueda en Google genera 0,2 gramos  CO2. Los millones de e-mails que se envían cada segundo, generan 4 gramos. Buena parte de ellos son correo no deseado y spam.

Usar Facebook durante un año, produce casi 300 gramos de CO2 por persona. Imaginen  si lo multiplicamos por los millones de personas que lo usamos, es claro que nuestra vida digital deja su huella en el medio ambiente.

Se calcula que  un 2% de los gases contaminantes provienen del entorno de la tecnología digital. Cada tuit, cada correo, cada foto, cada emoji, o cada meme aporta al calentamiento global. Ni que decir de bajar una película o producir un video.

En el caso de la tecnología digital, por ejemplo las aplicaciones para video, música y mensajería, la fuente de energía que se utiliza en sus centros de datos determinan la huella de carbono.

Una investigación realizada el año pasado por la empresa energética OVO revela el impacto de los 64 millones de correos innecesarios enviados a diario por los ciudadanos de Reino Unido. Estos usuarios envían una media de 11 correos electrónicos innecesarios a la semana (Responder a todos; gracias, saludos). El estudio reveló que si cada uno de ellos prescindiera de solo uno de esos mensajes al día, se dejarían de emitir a la atmósfera 16.433 toneladas de dióxido de carbono al año. Este sería “el equivalente a retirar de la circulación 3.334 coches de gasolina o eliminar 81.152 vuelos entre Londres y Madrid”. (https://www.bbva.com/es/huellas-digital-y-de-carbono-rastros-humanos-en-el-siglo-xxi/)

 

Hay muchas cosas que podemos hacer para reducir nuestra huella digital:

  • Utiliza internet con responsabilidad, sentido común y moderación. Cuando miras un video pregúntate: ¿realmente me interesa, o lo veo porque alguien quiere que lo vea? Cuando en un mail respondes a todos, piensa que la cantidad de energía utilizada en tu respuesta se multiplica por el número de personas a quien lo envías ¿es necesario avisar a todos que estás enterado?

 

  • Utiliza empresas de hosting verde o ecohosting: de esta manera, nuestras páginas estarán alojadas en servidores de empresas preocupadas por el medio ambiente.

 

  • No utilices el streaming (ver u oir un archivo directamente de la página web sin descargarlo). El streaming es responsable de la emisión de 300 millones de toneladas de CO2 al año.

 

  • Usa Ecosia en lugar de Google: Por cada consulta, Ecosia planta un árbol. Un 80 % de las ganancias obtenidas a través de la publicidad en su web son destinados a plantar árboles en zonas que lo necesitan.

 

Una vez que somos conscientes de que la tecnología que utilizamos tiene una huella de carbono, esto deja de manifiesto nuestra responsabilidad como consumidores, somos muchas personas las que nos conectamos a internet, nuestras acciones son importantes y se suman a las de los demás.

 

En las siguientes imágenes de clickclean.org puedes conocer quién es quién en la huella digital. Consume informado:

Podemos ver un poco más de detalle.

Página para conocer qué tipo de energía usan las aplicación que utilizamos

http://www.clickclean.org/mexico/es/

Información general sobre la huella de carbono digital

https://climatecare.org/infographic-the-carbon-footprint-of-the-internet/

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